Encerrada acá en Alcatraz, me permito hacer este post en agradecimiento a la madre tecnología por el invento del MP4 y los auriculares (o cualquier implemento de audio portable), sin los cuales el suicidio se volvería la salida elegida para tal tortura de encierro a la que soy sometida día tras día.
Además, agradezco a la programación de Océano, que volvió a llenar la grilla de buena radio y me hace el día menos insoportable.